Coraje: Solo Travel Girl

 

Soy una de esas mujeres que jamás me había imaginado viajar sola el solo hecho de pensarlo me daba malestar en el estómago, pánico y hasta ganas de llorar. Lo que descubrí hace poco fue que esa misma reacción la estaba proyectando en otras áreas de mi vida en especial en la profesional. me costó muchas horas de conversacione sy cuestionamientos para poder llegar a la conclusión de que debía trabajar en desarrollar coraje. Y esta idea me dió tanto miedo que supe que había tocado un punto bastante sensible en mi vida pero por otro lado me dio la esperanza de superar mis miedos y bloqueos.

Con ayuda de mi pareja, que es tan comprensivo, organicé mi primer viaje sola, sola, sola. El vuelo, el hotel y algunos lugares que debía visitar para tener pruebas de que había tomado el riesgo y tenido el coraje. El lugar que elegí: Hamburg – Alemania, mes de mayo y con la suerte de que habria un maravilloso clima esos días, que al parecer no es muy común en esas fechas.

Llegó la mañana del vuelo y por supuesto no pude pegar un solo ojo en toda la noche me levanté con el pánico a flor de piel, mi pareja no estaba en casa así que me tocó enfrentar la situación por mi misma. Tenía dos horas antes de que el taxi llegara a recogerme. Me tomé un momento para escribir en mi diario, revisar mi correo y llamar a mi amado. Llegó el taxi y yo ya estaba lista, revisé si tenía todo, doble revisé para no olvidar nada. Tomé mi bolso y salí.

El vuelo estuvo estable y la ciudad de Hamburg me recibió con un sol parpadeante. La gente, el aire soplando en mi rostro, el olor de esta ciudad me fascinó. Me dirigí al hotel para hacer el check-in y pregunté algunas direcciones y sugerencias para hacer. Mi hotel estaba en el centro de la ciudad lo que me facilitaba moverme entre esas grandes y preciosas estructuras.

Una de las cosas que debía visitar era la Iglesia de San Miguel dedicada al Arcángel Miguel, preciosa y es un monumento que identifica a esta ciudad. Está ubicada en Neustad. ¡Mágico! Estuve un rato en este lugar y luego bajé y camino en busca de un restaurante que me había recomendado una amiga que es vegetariana y quise probarlo porque ella me habló tantas maravillas que me dio mucha cuiosidad.

El Loving Hut  {que nombre más adorable} y la comida es MARAVILLOSA si lo quieres visitar cuando vayas a Hamburg esta es la dirección: Loving Hut Markusstraße 2, 20355 Hamburg. Esta fue la ensalda de entrada. 🙂

Los efectos de tomar esta acción se han hecho notar en mis decisiones, en mi relación de pareja, en mi profesión y en mi estado de ánimo. Así que he decidido viajar al menos una vez al año sola. Así fue como perdi mi “virginidad” en cuanto a viajar sola y ¿sabes lo mejor?  “Me encantó” y no es tan terrorífico como pensaba.

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