Bienestar

Nuevas Oportunidades Puertas que se Abren Espontáneamente

Me acerco al mostrador de la aerolínea para chequear mi vuelo a Dubai, le pedí a la señorita que por favor me me permitiera tener el asiento de la ventana, ella amablemente me informó que ya estaba ocupado pero que eventualmente se podría hablar con la tripulación y buscar una solución. Internamente me enfurecí y traté de insistir para ver si había otro asiento en la ventana pero no el vuelo estaba completamente lleno.

Subí al avión y seguía obsesionada con obtener el asiento al lado de la ventana, llego al número de asiento 27B y una adolescente estaba sentada en la ventana, hablé con la aeromoza y ella me dijo que vería que podía hacer.

Al ver a la jóven noté que estaba algo nerviosa quizás estaba nerviosa o puede que haya sido su primer vuelo sola, internamente me resigné y solté mi obsesión por tener el puesto de la ventana, me senté y suspiré, cerré los ojos y simplemente me relajé.

A los cinco minutos volvió la aeromoza y me informó que un puesto en primera clase estaba libre y que si yo estaba de acuerdo podría tomarlo.

Mi sorpresa fue tan grande que pensé que era una broma pero no era una broma, era verdad.

Soltar nuestra obsesión con que las cosas sean de una única forma permite que cosas más grandiosas lleguen a nuestra vida.

Estar empeñada en que las cosas sean de una única forma es lo que llamamos PEDIR EN PEQUEÑO y cuando SOLTAMOS entonces nos permitimos pedir en grande porque en ese momento empezamos a vibrar con el universo.

Mientras sigamos apegadas a que esa persona siga a nuestro lado, a que nuestro jefe nos reconozca (y no lo hace), que la situación del país donde vivimos sea diferente, mientras sigamos queriendo CAMBIAR lo que Es solo creamos sufrimiento en nuestra vida y cerramos las puertas y alejamos las oportunidades que desean llegar a nuestra experiencia.

¿Te atreves a soltar eso que te tiene obsesionada hoy? Bienvenida al club de la paz interna.

Sonreír aún Cuando las Cosas Salen Mal

Parece algo irracional pero es lo que he aprendido a duros golpes. Estamos acostumbrados a apreciar solo aquello que parece ir bien pero todo lo contrario ocurre cuando algo no ocurre cuando algo no sale como lo hemos imaginado e idealizado en nuestra mente.

Se nos ha enseñado también que perdemos algo si las cosas salen mal pero he comprobado en mi propia experiencia que cuando algo no sale como yo quería he ganado mucho más, para mi perder es ganar y ganar es ganar.

Cuando algo sale mal tiene muchos indicadores y alertas para nosotras que no podrían ayudar a ser mejores, también nos trae muchas lecciones acerca de nosotras y que es una buena idea explorarlos y tomar con agradecimiento.

Pero te estarás preguntando ¿cómo puedo sonreír si algo sale mal si eso te duele o si eso no es lo correcto, que tienes que sufrir por ese “fracaso” ? Pues eso requiere honestidad y presencia.

Trabajar en ti misma te ayudará a comprender que todas las situaciones que la vida te presenta tienen una sola misión: ayudarte.

Que alivio ha sido para mi empezar a ver todo lo que sucede en mi vida como una bendición y apreciar lo que me ofrece y lo mejor de es que si hay que no sucede es porque no debía suceder y si algo sucede lo acepto con gratitud.

No hay error en el universo y siempre ocurre lo que debe ocurrir ni más ni menos. Nuestra mente siempre va a buscar la excusa perfecta para hacernos creer lo contrario, tendrá siempre a la mano la historia perfecta para hacerte sentir que lo que ocurre es incorrecto y te pone en conflicto y guerra contigo misma.

Te invito a evaluar tu vida y ver aquellos momentos donde las cosas no salieron como tú querías y buscar la lección que aprendiste de ello y ver cómo siguió tu vida en adelante para que te des cuenta de que siempre la vida continúa y tú te haces mejor y más sabia. Esa es mi experiencia.

El Lenguaje del Alma no se puede Disfrazar

El lenguaje del alma no se puede disfrazar, ocultar o esconder ni fingir porque nuestra alma utiliza como medio de expresión nuestra energía. Como nos sentimos internamente, todo el torrente de emociones y sentimientos positivos o negativos que acumulamos cada instante, quedan impregnados en nuestra energía y es lo que transmitimos a nuestro mundo exterior, lo que otras personas perciben en nuestra presencia.

No importa si lo tratamos de ocultar con mucho maquillaje o con alardear de lo que tenemos, no importa si fingimos una sonrisa o si nos operamos estéticamente, no sirve de nada utilizar el atuendo más colorido, la verdad de nuestra energía siempre saldrá a la luz. La energía no miente.

Es necesario buscar armonía entre lo que sentimos, pensamos y lo que hacemos, mientras más sinceros seamos con nosotros mismos y con nuestros propios sentimientos y necesidades, mucho más sinceros podremos expresarnos con los demás.

Es muy saludable para nuestra vida, nuestro cuerpo y nuestra experiencia, llenarnos de la energía del amor y de pensamientos y episodios cargados de energía elevada enfocados en lo que realmente deseamos, lo que llamo yo un festival de bellos pensamientos.

No importa cual sea tu realidad inmediata, recuerda que eso ha sido creado en tu pasado con una errónea forma de pensar, si hoy estás leyendo estas líneas es porque estas en un proceso de cambio y FELICIDADES estas en buen camino, en esta etapa de tu vida es el momento de cambiar tus pensamientos y la forma de pensar que has tenido hasta ahora y crear esa realidad que deseas vivir y mantener.

Todo lo que vivimos lo creamos en nuestra mente, con nuestra imaginación y fantasía, cuando nos creamos mentalmente imágenes de situaciones, experimentamos sentimientos que envían una vibración que resuena en nuestro propio campo energético, mientras más seguido repetimos esa clase de sentimientos aceleramos el proceso de manifestación.

Cambiar a nueva forma de pensar requiere constancia, decisión y paciencia ya que es un proceso de cambio y crecimiento interno.

Vivir en Balance

Hace un par de años tuve un período de profunda depresión y no suelo hablar mucho de esa etapa pero sé que hay muchas personas pasando por esta etapa donde nada puede hacerles ver lo afortunados que son de estar vivos. Durante ese oscuro tiempo en mi vida pensé que el mundo estaba jugando en mi contra, que la gente no me apoyaba, que estaba sola, que jamás saldría de esa fase.

En algún momento llegué a pensar que lo mejor era no seguir viviendo pero jamás estamos solos. Y un día divagando en la ciudad, buscando algo o alguien donde encontrra confort, llegué a un libro que abrió mi mente hacia un enorme cambio, un cambio de perspectiva. El libro estaba en una de las mesas de un mercadillo callejero de esos que abudan aquí en París.

En el libro la autora se explicaba que hasta que no nos atrevemos a cuestionar lo que nos duele, los pensamientos que transitan en nuestra mente jamás podemos ser de verdad libres, ellas decía que el amor es poder y que todo tenemos derecho a vivir en paz y felicidad. Mientrás leí las primeras lineas lágrimas brotaron de mis ojos y el señor que vendía los libros me dió una servilleta y me regaló el libro, me dijo este libro te pertenece y te ha encontrado y me mostró una sonrisa que me llegó al alma. le di las gracias y me senté en el parque al otro lado de la calle en un banco debajo de un árbol frondoso y de un verde primaveral increíble.

Seguí leyendo, en el libro se explicaban un simple ejercicio con unas preguntas a practicar en esos pensamientos que dolían, penamientos hacia otras personas, hacia mi misma, hacia la situación que vivía y mientras las aplicaba mi corazón empezó a sentirse cada vez más liviano, el estrés acumulado en mis hombros desapareció, los pensamientos cesaron por un largo momento y me sentí bien, algo que no sentía desde hacía tanto tiempo, era como si una luz se encendía.

A veces pensamos que estamos solos, que nadie nos escucha pero la verdad es que siempre que pedimos nuestras peticiones son atendidas, en aquel momento yo necesitaba una guía y ese libro llegó, en el momento perfceto, de la forma perfecta con el mensaje perfecto para mi y yo lo acepté porque ya no tenía ni idea de como seguir viviendo como lo estaba haciendo.

Coraje: Solo Travel Girl

 

Soy una de esas mujeres que jamás me había imaginado viajar sola el solo hecho de pensarlo me daba malestar en el estómago, pánico y hasta ganas de llorar. Lo que descubrí hace poco fue que esa misma reacción la estaba proyectando en otras áreas de mi vida en especial en la profesional. me costó muchas horas de conversacione sy cuestionamientos para poder llegar a la conclusión de que debía trabajar en desarrollar coraje. Y esta idea me dió tanto miedo que supe que había tocado un punto bastante sensible en mi vida pero por otro lado me dio la esperanza de superar mis miedos y bloqueos.

Con ayuda de mi pareja, que es tan comprensivo, organicé mi primer viaje sola, sola, sola. El vuelo, el hotel y algunos lugares que debía visitar para tener pruebas de que había tomado el riesgo y tenido el coraje. El lugar que elegí: Hamburg – Alemania, mes de mayo y con la suerte de que habria un maravilloso clima esos días, que al parecer no es muy común en esas fechas.

Llegó la mañana del vuelo y por supuesto no pude pegar un solo ojo en toda la noche me levanté con el pánico a flor de piel, mi pareja no estaba en casa así que me tocó enfrentar la situación por mi misma. Tenía dos horas antes de que el taxi llegara a recogerme. Me tomé un momento para escribir en mi diario, revisar mi correo y llamar a mi amado. Llegó el taxi y yo ya estaba lista, revisé si tenía todo, doble revisé para no olvidar nada. Tomé mi bolso y salí.

El vuelo estuvo estable y la ciudad de Hamburg me recibió con un sol parpadeante. La gente, el aire soplando en mi rostro, el olor de esta ciudad me fascinó. Me dirigí al hotel para hacer el check-in y pregunté algunas direcciones y sugerencias para hacer. Mi hotel estaba en el centro de la ciudad lo que me facilitaba moverme entre esas grandes y preciosas estructuras.

Una de las cosas que debía visitar era la Iglesia de San Miguel dedicada al Arcángel Miguel, preciosa y es un monumento que identifica a esta ciudad. Está ubicada en Neustad. ¡Mágico! Estuve un rato en este lugar y luego bajé y camino en busca de un restaurante que me había recomendado una amiga que es vegetariana y quise probarlo porque ella me habló tantas maravillas que me dio mucha cuiosidad.

El Loving Hut  {que nombre más adorable} y la comida es MARAVILLOSA si lo quieres visitar cuando vayas a Hamburg esta es la dirección: Loving Hut Markusstraße 2, 20355 Hamburg. Esta fue la ensalda de entrada. 🙂

Los efectos de tomar esta acción se han hecho notar en mis decisiones, en mi relación de pareja, en mi profesión y en mi estado de ánimo. Así que he decidido viajar al menos una vez al año sola. Así fue como perdi mi “virginidad” en cuanto a viajar sola y ¿sabes lo mejor?  “Me encantó” y no es tan terrorífico como pensaba.